11-1-2012
Nicaragua. El ex guerrillero sandinista vuelve a la Presidencia entre denuncias de fraude electoral
Daniel Ortega asumió ayer por tercera vez la Presidencia de Nicaragua. Tras el triunfo de la revolución sandinista en 1979, que derrocó al dictador Anastasio Somoza, Ortega ganó en las urnas y llegó al poder en 1985. Luego de cinco años de gobierno, perdió las elecciones en 1990 y retornó a la Presidencia en 2007. Aquel 10 de enero, también estuvo acompañado por el presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, quien ayer volvió a Managua para acompañar a Ortega. El 10 de enero de 2007 es el mojón que marca el comienza de la era Ortega en Nicaragua, quien, según parece, llegó para quedarse.
La reelección de Ortega estuvo impregnada de críticas de observadores internacionales y de protestas en Managua. El artículo 147 de la Constitución nicaragüense prohíbe la reelección continuada. A su vez, la oposición denunció fraude electoral y los observadores de la Unión Europea consideraron que los comicios fueron «opacos».
Poco le interesaron a Ortega estas denuncias: el primer representante de Estado que recibió ayer, antes de su asunción, fue al príncipe Felipe, bajo cuyo respaldo disipó la opinión de los observadores europeos.
Mientras Ortega se reunía con el heredero de la corona de España, un grupo de manifestantes protestaba a las afueras de la embajada española en Managua por el desconocimiento del fraude. A Ortega poco le preocuparon los reclamos: dispuso 15 mil policías para custodiar la seguridad en Managua y proteger a sus invitados.
Ahmadineyad, el presidente venezolano Hugo Chávez, y el vicepresidente de Cuba, Ramiro Valdez, completaban la nómina de representantes extranjeros que cortejaron a Ortega.
Según algunos medios internacionales, el acto oficial en la Casa de los Pueblos, ubicada frente a la antigua Plaza de la Revolución donde se celebró el triunfo revolucionario del 19 de julio de 1979, se pareció a una cumbre antiestadounidense.
Los lazos comerciales y políticos con Venezuela, justifican tal apreciación. Ortega ha financiado en gran parte sus programas sociales Hambre cero, Usura cero, bonos solidarios, educación y salud gratis, con dinero obtenido de los acuerdos petroleros suscritos con Venezuela, en 2007. Sin embargo, la relación con Irán se reduce a promesas incumplidas de parte de Ahmadineyad y a un odio explícito hacia Estados Unidos. A pesar de las promesas que el presidente iraní realizó cuando Ortega asumió la Presidencia en 2007, la cooperación de Irán, desde entonces, ha sido de solo US$ 300 mil. En contrapartida, el principal socio comercial de Nicaragua sigue siendo EEUU. A diferencia de la política exterior brasileña, en este caso el comercio y la política caminan por sendas diferentes.
Ortega asumió su tercer mandato acompañado por Ahmadineyad
11/Ene/2012
El Observador